
El día que Pablo me invitó a su casa, me di cuenta de que estaba abandonada. Llevó su guitarra y tocó algunos acordes. Según él se equivocó mucho, pero yo no lo creo.
El día que Pablo me invitó a su casa, me di cuenta de que estaba abandonada. Llevó su guitarra y tocó algunos acordes. Según él se equivocó mucho, pero yo no lo creo.